Alberto vs. el Ministro de TN

El precandidato a Presidente del Frente de Todxs, Alberto Fernández, cruzó al ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y alertó por la situación económica que atraviesa la Argentina. El funcionario macrista le había pedido al dirigente opositor que hablara «con propiedad» tras la entrevista que brindó en el programa de Joaquín Morales Solá.

En un hilo de Twitter, Alberto posteó que «los datos de las Cuentas de Inversión muestran que el déficit primario de 2015 era de 1,8% del PIB y el financiero del 3,7%. Este cálculo incorpora las utilidades del BCRA (1,3% del PIB en 2015) al igual que lo hizo el actual Gobierno en los prospectos de deuda que emitieron».

En su respuesta al precandidato, Dujovne había escrito que «el déficit primario de 2015 fue 3,8% del PBI, pero hay que sumarle las boletas que no contabilizaron y que dejaron sin pagar». Al respecto, Alberto lo cuestionó por basarse en información de «un texto de un blog el cual está plagado de errores técnicos» que «hasta sugiere que los pagos de intereses debían estar valuados al dólar blue, como si el Gobierno pagara deudas comprando dólares en una cueva».

«En 2015, la deuda pública, particularmente con acreedores privados y organismos internacionales, era muy reducida, en torno a 16% del PIB, y en franco descenso desde de 2004», aclaró el exjefe de Gabinete, quien le recordó al ministro «el claro y evidente desendeudamiento que recibió».

«Lo único que muestra esta política económica es impericia y negligencia. Los costos los paga el pueblo argentino con menos trabajo, más pobreza, ajuste y deudas que deberán pagar varias generaciones. El problema no es la herencia que recibieron. El problema es Macri», posteó Alberto en sus redes.

Por su parte, Dujovne contraatacó y por el mismo medio chicaneó: «Alberto: evidentemente tu posición frente a la verdad de los datos sigue siendo la misma que cuando interviniste el INDEC. Seguís tergiversando las cifras como entonces. No te has moderado nada. Hoy los datos están disponibles para todos. Ya no hay lugar para mentiras. Cambiamos».