CABA: Sin salud no hay educación posible

En el marco de la decisión por parte del gobierno porteño de no acatar el fallo de la justicia federal, familias y miembros de la comunidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se pronunciaron en contra de la presencialidad escolar en la situación actual, y repudiaron toda acción dilatoria llevada a cabo por los poderes Judicial y Ejecutivo de la Ciudad. Exigen, además, que se respete la suspensión de clases presenciales, que se aseguren dispositivos y conectividad para estudiantes y docentes; dispensas para madres y padres a cargo a niñes en edad escolar.

A continuación, reproducimos el pronunciamiento de familias y comunidad de CABA

Los/las abajo firmantes, familias e integrantes de la comunidad educativa y civil de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, expresamos nuestro rotundo rechazo a las acciones del Poder Judicial, con los tres jueces de la Sala IV del
Fuero Contencioso Administrativo y Tributario de C.A.B.A. Dres. Marcelo López Alfonsín, Laura Alejandra Perugini,
Nieves Machiavelli, la Asesora Tutelar Nº 1 de C.A.B.A. Maria Lorena González Castro Feijóo y la Asesora Tutelar de C.A.B.A. Norma Beatriz Sas, del Ministerio de Educación, del Ministerio de Salud y del Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires, representados en las personas de Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli, María Soledad Acuña y
Fernán Quiróz sobre la presencialidad en las escuelas.
La Ciudad de Buenos Aires es el epicentro de la pandemia en todo el país, y una de las ciudades de mayores
contagios y muertes por millón de habitantes del mundo. Al día de hoy, solo ha vacunado al 14 por ciento de sus
docentes, el porcentaje más bajo de vacunación de todo el país. El sistema de salud privado está colapsado desde
hace una semana, y también está en ciernes el colapso del sistema público. Pacientes gravísimos deben ser enviados
a instituciones médicas en la Provincia de Buenos Aires; familiares deben conseguir tubos de oxígeno para tratar a
sus enfermos en sus casas.
En este marco, desoír el DNU del Poder Ejecutivo Nacional y arrojar a niñes, familias, docentes, auxiliares y a toda la comunidad educativa a una presencialidad forzada e insegura, responde solamente a intereses electorales, miradas miopes, y a un profundo y sistemático ataque a la educación pública y, en definitiva, a todos los ciudadanos.
Evidencias inexistentes que los funcionarios enarbolan en las conferencias de prensa someten a familias, docentes,
auxiliares y niñes a la angustia y al sufrimiento psíquico, en medio de la situación delicadísima de una segunda ola que es mucho peor que la primera. Este comportamiento por parte de funcionarios y funcionarias públicos, que
deben velar por la salud y el bienestar de todos los ciudadanos, es amoral y debe ser repudiado.
Exigimos el cumplimiento del DNU que exime de clases presenciales hasta el 30 de abril; que se aseguren
dispositivos y conectividad para estudiantes y docentes; dispensas para madres y padres a cargo a niñes en edad
escolar.
Suscribimos al pronunciamiento de los organismos de derechos humanos en el cual se llama a la sociedad a cumplir
con las normas de cuidado de la salud incluidas en el DNU y en el que se respalda el paro de actividades de docentes y trabajadores estatales con el fin de garantizar estas medidas preventivas, llamando a las familias a no enviar a sus hijxs presencialmente a la escuela.
Sin salud no hay educación posible. Exigimos cuidado, respeto y cumplimiento del DNU presidencial.