Caso Nisman: La falacia de “La autoridad”

Por el juez Luis Arias*

Queda la impresión que quieren quebrar a
los cuatro custodios de Nisman durante el fin de semana que apareció muerto en su departamento de Puerto Madero:
Luis Ismael Miño, Armando Niz, Rubén Fabián Benítez y Néstor Oscar Durán para que admitan ese supuesto homicidio, responsabilizando a sus superiores.
La existencia de homicidio es una mera conjetura, puesto que no existen indicios claros que permitan arribar a esa conclusión que, por ahora, es sólo una pista. Es tan descabellado afirmar el homicidio, como concluir que el mismo fue forzado para deslegitimar al gobierno.
En el plano de las conjeturas se puede decir cualquier cosa. Hay un error lógico en el razonamiento de los magistrados, puesto que de las pruebas puede surgir una «duda razonable» respecto de si fue un suicidio o un homicidio, pero no permite concluir esto último y mucho menos, que haya sido por su denuncia, pues puede responder a otras motivaciones, como la económica.
En su razonamiento los Camaristas federales incurren en una «falacia de accidente inverso o generalización apresurada», que es una especie del género denominado «falacias de atinencia», puesto que sus premisas carecen de atinencia lógica con respecto a sus conclusiones y, por ende, son incapaces de establecer la verdad.
A partir de esa falacia, seguramente algunos medios generarán otra, la «de autoridad»: «fue un homicidio porque así lo dijo la Justicia»
y de falacia en falacia se construye la posverdad

*Luis Arias: juez en lo contencioso administrativo de La Plata