Coronavirus: Alberto Fernández descartó un «toque de queda» pero si evalúan un «toque sanitario»

El aumento de los contagios es la gran preocupación del Gobierno en este fin de 2020. «La pandemia sigue siendo la prioridad», explicó el Presidente y adelantó las medidas que se podrían implementar para tratar de frenarlos. Una de ellas sería lo que definió como «toque sanitario».

“Estuvimos ayer con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta analizando la suba de casos y quedamos que vamos a tener reuniones semanales. Estamos contemplando la posibilidad de que las fuerzas de seguridad disipen aglomeraciones, pero no vamos a implementar un toque de queda, tal vez sí un toque sanitario como el que se aplicó en el interior”, señaló Alberto Fernández en declaraciones a Radio 10.

En ese sentido, remarcó que «el toque de queda en Argentina es algo muy denso» y agregó que lo que sirvió en algunos lugares del país fue lo que se llama «toque sanitario, que es que después de determinada hora no se puede circular por la calle y si las fuerzas de seguridad te ven te llevan a tu casa».

Los lugares donde también se pondrá la lupa será el transporte público, que durante los últimos meses volvieron a llenarse de pasajeros que no cumplen el requisito de trabajadores esenciales.

El Presidente explicó en una entrevista con Radio 10 que a esas decisiones las tomó luego de analizar el aumento de casos de coronavirus con el cuerpo de infectólogos que asesora al gobierno y tras reunirse con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, para trazar un panorama sobre la situación del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Por otro lado, mencionó «el problema de la costa (Atlántica) con el turismo y, en ese sentido, señaló que «Mar del Plata, que no la está pasando bien».

“Todos tenemos la percepción de que diciembre fue un mes de mucho relajamiento, con reuniones sociales y marchas de distinto tipo”, motivo por el cual “estamos viendo de qué modo las fuerzas de seguridad pueden actuar en la calle para disipar a la gente e impedir las aglomeraciones” que “son caldo de cultivo para el virus”, indicó Alberto Fernández.

«Vamos a dejar pasar el fin de año y a partir de la semana que viene vamos a mirar con lupa a ver cómo resolvemos esto», anunció el presidente.

Sobre las vacunas

“Tenemos que llegar más aliviados a marzo, que sería el momento de la segunda ola producto de un virus que ha mutado”, dijo el mandatario. Mientras tanto, agregó, “vamos a seguir generando las condiciones para que la Argentina crezca y que el trabajo se recupere; para que haya inversión, se pueda exportar, ordenar la balanza de pago y sacar a la gente del cono de la pobreza en que ha caído”.

Alberto Fernández criticó a quienes generan desconfianza por la vacuna Sputnik V : “Logramos que entren 300 mil vacunas para el personal médico y lo único que escucho es poner en duda la calidad técnica de una vacuna que se desarrolló en un instituto que ha tenido varios premios Nobel en su historia”. “No entiendo por qué tan duros y tan severos con la vacuna de Gamaleya a la que llaman ‘vacuna rusa’ adrede”. “Es una vacuna de la que todos dudan pero hay otra que hay que someter a 70 grados bajo cero, que tiene problemas logísticos y de traslado complicadísimos, y cuyos hacedores piden tantas prevenciones como nadie ha pedido para garantizar su inmunidad ante el eventual fracaso, pero es la vacuna que me exigen que traiga”, expresó Fernández.

Agradeció la generosidad de la Federación Rusa para proveer al país de la Sputnik V y ratificó que siguen vigente los pre acuerdos con AstraZéneca y Sinopharma.