Cuando un presidente transforma tu vida

Es el año 2003 y el presidente Néstor Kirchner va a inaugurar una planta de gas en Moreno. En alguno de sus recorridos por las calles del conurbano bonaerense, Nicolás Quiroga se entera. Mientras cartonea, piensa una estrategia para llegar a esa persona de la que todavía no sabe mucho. Escuchó que la Embajada de Cuba da becas para estudiar medicina en la isla y quiere intentarlo. Una vez más.

En el 2001, se había propuesto estudiar en la Universidad de Buenos Aires pero, como muchos, no pudo ni siquiera sostener el pasaje de tren desde José C. Paz hasta la Capital Federal. Su papá había quedado desempleado y su tío lo invitó a cartonear para juntar plata para los siete hermanos.

-Andá que éste es un loco lindo— lo anima el tío.

Entre empujones, Nicolás se acerca a Néstor, estira el brazo y le da un papelito. “Quiero estudiar medicina en Cuba”. Balbucea algo y se va.

“Hace 17 años, un día como hoy 25 de febrero, en el que recordamos el nacimiento de Néstor, yo viajé a Cuba como becado para formarme como médico. Esas son las cosas que uno nunca se puede olvidar. Por eso hoy es un día muy especial y acá estamos, tratando de hacer patria y sacando adelante el sistema de salud tan devastado por los últimos años”, le dice Nicolás a La García en un paréntesis en su trabajo como médico clínico geriatra Hospital Ramos Mejía de la Ciudad de Buenos Aires.

Cuenta que cuatro días después de ese encuentro, dos asistentes sociales fueron a su casa a buscarlo y que su mamá se preocupó porque pensó que lo buscaban porque era menor y no podía estar en la calle buscando cartones. Las mujeres le confirmaron que viajaría a Cuba. Nicolás viajó a la isla en el 2004, estudió, se recibió y se enamoró de Jorge, un economista cubano. En el 2012 volvió a Argentina con su novio. Las crónicas periodísticas cuentan que fue a la Casa Rosada para agradecerle a Cristina lo que Néstor había hecho por él. Se abrazaron.

—¿Ya se casaron?. Qué bueno, vieron, el matrimonio igualitario— le dijo ella.

Hoy Nicolás trabaja también en el Policlínico Bancario y en tiempos de pandemia pone el cuerpo. En el 2020 viajó con otros profesionales de la salud a Neuquén, a colaborar por el aumento de casos en la provincia.

“Hoy es un día muy soleado y muy peronista. Acá estamos, trabajando por la patria que Néstor soñó”, dice Nicolás por un mensaje de WhastApp. En la foto de perfil, él con un barbijo blanco sobre una pared con afiches de Kirchner.