Denuncias de corrupción y persecución laboral en un hospital psiquiátrico de Luján

Por Agustín Espínola para Ladran Sancho

La jefa de Servicios Generales que denunció penalmente a la directora Granato por corrupción y persecución laboral fue pasada a “disponibilidad”, con previos aprietes cotidianos. Mientras, avanza la causa judicial.

Apenas unos días pasaron desde que Gina Ortiz, jefa de servicios generales de la Colonia Montes de Oca, denunció a la directora Rosana Granato para que desde arriba se cobraran la jugada y a través de una resolución la pasaran a “disponibilidad”.

La decisión de la cúpula de Montes de Oca se da en el marco de las investigaciones judiciales por la falsificación de la cantidad de efectivos de vigilancia que provee la empresa Goya Corrientes S.R.L y la sustracción de tres vehículos del parque automotor de la institución de salud mental de Torres.

La directora Rosana Granato y el director administrativo Sergio Vinuesa fueron señalados de “validar el pago de 42 efectivos de seguridad cuando no había más de 20” resumieron desde el gremio ATE que respalda la denuncia de la trabajadora Ortiz.

Al turno de las declaraciones y testimonios en sede judicial los denunciados corrieron a la denunciante del cargo y de forma “transitoria” fue asignado para cubrir el lugar de Ortiz, el agente Marcos Veron.

La notificación se la acercaron a la oficina de Ortiz, el denunciado Sergio Vinuesa director administrativo y mano derecha de Granato y Marcos Veron, el flamante jefe de servicios generales a partir de la nueva resolución.

Ahora, según Ortiz, a los hombres de Granato “se les venció la resolución ministerial, también se les venció hace pocos días la prorroga y por ende no tienen ningún tipo de competencia dentro de la colonia”. Por eso la denunciante firmó un acta en disconformidad para confirmar que recibió la resolución pero no la cumplirá en tanto se da en un marco de “absoluta irregularidad”.

La persecución continuó con ordenes a personal de seguridad de la institución para que no permitieran el ingreso de Ortiz en la portada y aprietes cotidianos a la oficina de la jefa de servicios generales.

Desde la conducción de ATE nacional estudian las posibilidades de impugnar la resolución que intenta correr del cargo de jefa de servicios generales a Ortiz y ampliar la denuncia por nuevas irregularidades. Las medidas se desplegarán en el plano administrativo dentro del Estado y por otra parte a través de la justicia.

“Nuestra compañera es de planta permanente y lo único que hizo fue denunciar una maniobra de corrupción. Estamos convencidos que es una persecución al trabajador del Estado que quiere hacer las cosas bien. Quieren tapar la corrupción con medidas administrativas y nosotros no lo vamos a permitir” explicó el secretario gremial de ATE nacional, Mario Muñoz.

Por ahora, Ortiz resiste en su trinchera de la oficina de jefa de Servicios Generales aunque las presiones de arriba pesan. Esta semana habrá novedades en el plano judicial y en el ámbito gremial. La campana de la dirección todavía no suena en los medios de comunicación ni mediante comunicados oficiales por parte de la institución.

Granato esperaba declarar en Mercedes para luego explicar a la comunidad lo que sucede por estas horas en Montes de Oca, sin embargo pasada la primera instancia de declaraciones la opción de la dirección sigue siendo el silencio.