Dolores de hospital

La renuncia de Jorge Sepero, exdirector del Hospital San Roque de Dolores, evidenció la crisis en el sistema de Salud de ese distrito. De hecho, también se conocieron varias denuncias por vaciamiento contra la gestión del actual intendente, Camilo Etchevarren. «La política del municipio era restringir cada vez más las prestaciones que se podían brindar», sostuvo el ahora exdirector, que denunció que no pudo conocer cuánto dinero le correspondía al centro asistencial en materia presupuestaria.

A través de un vídeo, Sepero informó que su dimisión tiene carácter «indeclinable» y advirtió que desde la intendencia «se desalentó la internación en el hospital». «La política del municipio era restringir cada vez más las prestaciones que se podían brindar», denunció.

Asimismo, explicó que, además, «fue restringido el acceso al tratamiento oncológico porque generaba gastos. El oncólogo privado cobra $600 la consulta y les cobra $2000 el tratamiento con quimio y yo se lo estaba ofreciendo a la gente gratuitamente y de mejor calidad”. “A los pacientes que tenían PAMI, nosotros teníamos la orden de derivarlos”, reveló.

Sepero indicó que «la gestión municipal» designó a dos personas, cuya «única función» era «recortar gastos y ajustar presupuesto». Esas dos personas, trascendió, serían la María Eugenia Guerbi y Pablo Buccetta, nombrados en la Subdirección y en el área contable del Hospital, respectivamente.

«Dicho sea de paso – acotó – es un presupuesto que nunca conocí porque nunca supimos cuánta plata teníamos que manejar”. “El presupuesto en salud no se mide en plata, se mide en bienestar y calidad de vida de las personas”, completó.