Economía en tiempos de Macri: la más vulnerable a nivel mundial

La agencia Bloomberg posicionó este jueves a la Argentina como uno de los países emergentes con mayor vulnerabilidad del mundo. A partir de datos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el país desplazó a Turquía al segundo lugar. El podio lo completa Sudáfrica.

Para Bloomberg, hay cinco factores que ubican a la Argentina como líder de los 20 países con peores indicadores económicos y financieros. Según Bloomberg, el ratio elevado de la deuda externa de corto plazo sobre el PBI, que actualmente es del 40,5%, es uno de los motivos para el pésimo posicionamiento de la economía nacional. Las otras causas la completan la desviación de de 35,8 puntos porcentuales de inflación por encima de la meta abandonada en septiembre (10%); el muy bajo ratio de Reservas Internacionales de cobertura (solo 85,9% frente al 159,9% de Brasil, por ejemplo); el déficit de cuenta corriente del 2% del PBI; y la pobre efectividad del Gobierno.

En paralelo, las principales calificadoras auguraron un panorama sombrío para el posicionamiento internacional de la Argentina. Mientras Moody’s prevé que un cambio de política podría poner en riesgo el acceso al endeudamiento externo, desde Standard & Poor’s (S&P) alertaron sobre la volatilidad y la incertidumbre electoral.

Según consignó el diario Ámbito Financiero, el vicepresidente senior de Moody’s, Gersan Zurita, indicó a través de un comunicado que «el aumento de riesgo de cambio de política podría poner en peligro el acceso al mercado». Este panorama, afirmó, «colocaría una significativa presión sobre la posición de liquidez del Gobierno y aumentaría la posibilidad de una reestructuración de la deuda en los próximos dos o tres años».

Asimismo, el agente detalló que «hay una creciente incertidumbre en torno del Gobierno de posibilidad de que siga aplicando reformas estructurales y para sostener su compromiso para abordar los desequilibrios fundamentales en el período siguiente las elecciones nacionales de octubre». «Es probable que la economía se pueda contraer un 1,5% en 2019, después de una contracción del 2,5% en 2018. Esto, en combinación con un entorno de alta inflación y el aumento de la incertidumbre política pone en riesgo a los gobiernos nacional y provinciales que se verán afectados por una recaudación de impuestos más débil, el aumento del gasto y la exposición a la deuda en moneda extranjera», vaticinó.

Desde la agencia, además, se advirtió que «las empresas serán vulnerables a la economía y a una débil moneda, y la incertidumbre sobre la futura política de gobierno». «Si bien se ha contrarrestado el acceso limitado a los mercados y la turbulencia financiera mediante la reducción de deuda desde 2018, las necesidades de liquidez y la financiación de los servicios públicos y las compañías eléctricas estarían presionados por una turbulencia macroeconómica que perjudicaría a los bancos y al mercado de seguros», puntualizó.

La calificadora S&P, en tanto, consideró que «las endebles condiciones persisten debido a que continúa la intensa volatilidad que empezó en abril de 2018», y se exacerban «por la incertidumbre política relacionada con las elecciones presidenciales de octubre». «Esta persistente erosión en la actividad económica se ha traducido en una contracción del crédito en términos reales, y en una fuerte caída en los indicadores de calidad de activos. La cartera vencida representaba alrededor del 4,2% de los créditos al sector privado al cierre de abril de 2019, desde 1,8% al cierre de 2018», graficaron a través de un informe.