Inspección ocular: ¿Qué buscará el juez Gustavo Lleral?

Por Sebastián Premici para Agencia Cadena del Sur

El magistrado empieza a reconstruir lo que sucedió sobre el río el 1/08, represión que terminó con la muerte de Santiago. A su vez, Cadena del Sur presenta documentos sobre el rol de Noceti.

El juez Gustavo Lleral realizará este martes una inspección ocular dentro de la Pu Lof en Resistencia Cushamen, principalmente en el lugar donde fue hallado el cuerpo de Santiago Maldonado. Esta es una medida que había solicitado tanto la Fiscalía Federal de Esquel como por la querella de la familia de Santiago. La inspección se llevará adelante con la colaboración del Equipo Argentino de Antropología Forense, el cuerpo de bomberos voluntarios de Trelew y criminalística de la Policía Federal.

¿Cuál es el objetivo de esta medida? El magistrado buscará en la zona donde fue encontrado el cuerpo de Santiago la mochila que tenía al momento de iniciarse la cacería el primero de agosto, a las 11.32. A esa hora, la Gendarmería, quien siempre negó la presencia de Santiago dentro de la Lof al igual que los funcionarios del Gobierno nacional, logró tomar su última foto con vida.

El operador Gonzalo Cané, Secretario Coordinador con los Poderes Judiciales, Legislativo y Ministerio Público Fiscal (empleado de Ricardo Lorenzeti como secretario letrado de la Corte, con licencia), introdujo dentro del expediente los registros fílmicos de GNA el 14 de agosto. Es decir, como mínimo desde esa fecha tanto el Gobierno como el ex juez de la causa tenían en su poder la última foto con vida de Santiago, en el contexto de la represión ilegal de GNA.

Sin embargo, este periodista encontró dentro de los documentos generados por la propia fuerza, bajo el rótulo SEPIA 153, que el 6 de agosto, el comandante Diego Conrado Héctor Balari, informaba a su superioridad la existencia de los registros fílmicos de lo sucedido el primero de agosto. El Gobierno se tomó ocho días para introducir ese material dentro del expediente.

Volvamos a la inspección ocular. El juez buscará en el río la mochila de Santiago. Es de suponer que la búsqueda no acabará ahí porque también resta saber dónde está el teléfono con característica chilena. Sobre este tema, el magistrado solicitó información a Estados Unidos ya que la empresa trasandina prestadora del servicio posee sus servidores en ese país. Todavía resta dilucidar qué ocurrió con la llamada de 23 segundo realizada por Ariel Garzi.

Pero la búsqueda tampoco debería quedar ahí. Según la declaración del escopetero Darío Zoilán, él disparó hacia el río en el momento en que divisó “un bulto”. ¿Ese bulto era Santiago? ¿Podrán buscarse los casquillos de las escopetas antitumulto disparadas hacia el río?

A partir de la autopsia y los estudios complementarios realizados, se “sabe” que Santiago sufrió una muerte violenta por “asfixia por sumersión coadyuvado por hipotermia”. La conclusión del magistrado es que el cuerpo de Santiago siempre permaneció en ese “medios”, es decir en el río. Sin embargo, la ciencia no puede determinar si el cuerpo estuvo siempre en el lugar donde fue hallado o en otra parte, por ejemplo, río arriba.

Agencia Cadena del Sur publicó la semana pasada parte de la testimonial de Fernando Jones Huala quien relató que en el rastrillaje realizado el 17 de octubre, uno de los perros había detectado un rastro cadavérico río arriba, del otro lado del margen del río. En esa nota (ver aquí) nos preguntábamos lo siguiente: ¿existe la posibilidad de que los perros hayan captado el olor del cuerpo de Santiago Maldonado a 300 metros de distancia? ¿O será que captaron el olor del cuerpo porque había pasado por esa zona del río? ¿Pudo emerger el cuerpo río arriba y flotar hasta el punto en que fue hallado? Esta pregunta conlleva una hipótesis: si bien la causa de la muerte fue asfixia por sumersión coadyuvado por hipotermia, ¿el cuerpo pudo ser arrojado río arriba el mismo primero de agosto?

Luego de la testimonial de Fernando Jones Huala, el diario La Nación publicó una nota que indicaba en su título lo siguiente: “Santiago Maldonado se ahogó a los pocos minutos de ingresar al río Chubut”. Según la autora de la nota, esta conclusión se desprendía del informe de los peritos. Sin embargo, dicho informe no contiene esa afirmación. Los estudios no determinaron el tiempo que demoró el proceso de hipotermia y la asfixia por sumersión.

El sentido de la nota de La Nación, acorde con lo que pretende instalar la GNA, es que los uniformados no habrían tenido tiempo de encontrarse con Santiago sobre el río (los abogados de GNA ya están pensando en una posible imputación de “abandono de persona seguida de muerte que posee una pena máxima de 25 años). Pero sabemos a esta altura que tanto el Gobierno nacional como la GNA ocultaron información desde el primer momento.

El 6 de agosto, el segundo jefe del Escuadrón 36, Juan Pablo Escola, realizó un informe para sus superiores, codificado como PUMA 145, donde omitió mencionar que los gendarmes sí habían bajado al río. Según el relato que hizo Escola –una de las personas de la GNA “aptas para hacer trabajos de inteligencia” según un informe de Balari al que tuvo acceso este periodista-, los uniformados solamente habían llegado hasta la pendiente. Ya se sabe que eso era mentira. Sin embargo, el Gobierno y el diario La Nación no desaprovechan oportunidad para operar a favor de la GNA.

Por último, si el juez Lleral está reconstruyendo “la verdad histórica” de los sucedido dentro de la Lof el pasado 1 de agosto, debemos preguntarnos nuevamente por el rol de Pablo Noceti, jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad. En el mismo informe interno elaborado por Escola queda explicitado que el avance de la GNA sobre los manifestantes –identificados todo el tiempo en las comunicaciones interna de la fuerza como RAM- se hizo bajo el siguiente criterio: “Conforme lo ordenado y recomendado el accionar por parte del señor Jefe de Agrupación en base a lo dispuesto por el Ministerio de Seguridad de la Nación”. Es decir las órdenes las había impartido Noceti el 31 de julio en la reunión realizada en Bariloche. En esa misma comunicación, Escola reconoció que luego del operativo Noceti llegó hasta la tranquera de la Lof y felicitó a la GNA por el operativo.

¿No es hora de que se indague un poco más sobre los responsable políticos de esta escalada represiva que tuvo su continuidad en el asesinato de Rafael Nahuel?