Jorge Julio López, presente

Este miércoles se cumplieron 13 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López. El militante peronista desapareció el 18 de septiembre de 2006 de su casa del barrio platense de Los Hornos, en momentos en que debía presenciar los alegatos en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz.

A propósito de esta fecha, organizaciones sociales y de Derechos Humanos realizarán marchas y actividades para conmemorar esta fecha. Rubén López, su hijo, afirmó en la víspera a este nuevo aniversario que «todos los Gobiernos deberían acompañar» el reclamo, «que es el mismo que hacemos hace 13 años: saber qué pasó con mi papá». «Hoy se cumplen 13 años de la desaparición en democracia de mi papá. Ya son 13 años de hacer el mismo reclamo y me genera bronca no tener respuestas de la Justicia», afirmó.

La concentración principal en La Plata se desarrolló pasadas las 18 en la céntrica Plaza Moreno, ubicada frente al Palacio Municipal. Desde allí, la columna encabezada por la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada se trasladó hasta la Plaza San Martín, pasando antes por los tribunales federales de la capital provincial.

Durante la jornada, además, Rubén López participó de una charla con lxs estudiantxs del Colegio Normal 1 de La Plata y luego recordó a su padre en un emotivo acto en la Plazoleta Jorge Julio López de Berisso. Allí se expuso la muestra «Camino de Memoria» y se sembró el árbol Nº13 en conmemoración de un nuevo aniversario.

Julio López desapareció sin dejar rastros en medio de un proceso judicial que terminó con la condena a perpetua al genocida Miguel Etchecolatz en 2006. Esa fue su segunda desaparición, dado que el 27 de octubre de 1976 fue secuestrado por fuerzas de seguridad que entraron a su casa de Los Hornos. Fue detenido ilegalmente en cuatro centros clandestinos: Cuatrerismo, Pozo de Arana, la Comisaría Quinta y la Comisaría Octava, donde fue torturado y presenció el asesinato de otrx militantes, entre los que estaban sus compañeros de militancia, Ambrosio Francisco de Marco y Patricia Dell’Ortto.