La Argentina dormida

*Por Sebastián Miquel

Durante el año 1979 Gendarmería Nacional estuvo al mando del general Antonio Bussi. Durante ese tiempo se constituyó lo que se dio en llamar «Plan de Acción Cívica de Gendarmería Nacional». El objetivo era acercar las fuerzas armadas a la sociedad, legitimar su presencia en las diferentes localidades y llevar a los niños varones a un espacio que se diferencie de la escuela en donde se le pueda inculcar lógicas de disciplinamiento militar. En este contexto el 26 de abril se reglamentó la Gendarmería Infantil bajo la disposición Nº 454.

El «código de aspirantes» que debían cumplir los niños de entre 8 y 14 años era el siguiente:

1. Honraré a mi Patria y me ofrezco para mantener al tope nuestra Enseña en los mástiles levantados en los más alejados confines.
2. Defenderé los valores tradicionales argentinos mediante la veneración de nuestros símbolos nacionales, el empleo correcto de nuestro idioma y práctica de la religión cristiana

3. Respetaré y obedeceré a mis padres, maestros y personal de la Gendarmería Nacional
4. Seré cauto, sereno, disciplinado y me educaré para ser un hombre de bien, recto, justo y noble
5. Enfrentaré las dificultades con alegría, espíritu de sacrificio, valor y confianza en Dios sobre todas las cosas

6. Haré culto a la honestidad, generosidad, respetuosidad, obediencia, amistad y lealtad.
7. En suma, procuraré ser útil al país, estudiando y trabajando en el lugar donde me encuentro, comprometiendo toda mi voluntad y vocación

Quizá la campaña más relevante que acompañaba este plan fue «Argentinos! Marchemos a las fronteras», organizada por el Ministerio de Cultura y Educación y Gendarmería Nacional. El acto de apertura fue en noviembre del 79 en la cancha de River con màs de 50.000 niños y padres escuchando a los dos oradores, Bussi y Videla. La canción de Poggy Almendra  «Argentinos, marchemos hacia las fronteras» por esos días se convirtió en un hit

El resultado fue la inscripción de 13.000 niños al programa. El objetivo era alejar a los niños de ideologías subversivas y foráneas trabajando en las zonas de fronteras.

La división de Gendarmería Infantil se dio de baja en el 2012. Hasta ese año las actividades siguieron en pie.