Lapidario informe sobre gestión de Vidal en ABSA

El ministerio de Infraestructrura de la provincia de Buenos Aires informó este martes que se desaprobó el ejercicio 2019 de Aguas Bonaerenses S.A (ABSA) por encontrar «un sinnúmero de situaciones controversiales e irregularidades, como así también una deuda con proveedores y contratistas superior a los mil millones de pesos». En ese momento, durante el último año de gestión de María Eugenia Vidal en la Gobernación, el titular de la empresa era Raffaelle Sardella.

El ministro de Infraestructura bonaerense, Agustín Simone, indicó que analizarán esas irregularidades «en profundidad» y no descartó trasladar la denuncia al plano judicial. «Los municipios del interior tienen colapsadas las redes de agua y de cloacas, y las plantas depuradoras no tienen capacidad de tratamiento», agregó el funcionario.

En este sentido, el Simone añadió que «ABSA se encuentra en una situación muy difícil, con falta de presupuesto y con una priorización de los gastos muy cuestionable», que afirmó que «todos los intendentes coinciden en que en los últimos cuatro años se deterioró mucho el servicio de ABSA. Y encima, dejaron una deuda millonaria».

Entre otras cuestiones, desde el ministerio de Infraestructura provincial destacaron que hubo una «incompatibilidad manifiesta» en el desempeño de Sardella en ABSA, dado que mantuvo «su puesto jerárquico en el Grupo SOCMA, vinculado al expresidente Macri». Además, alertaron que esta situación constituye un «evidente conflicto de intereses».

A su vez, detallaron que «la deuda detectada se establece en más de mil millones de pesos con proveedores y contratistas», aunque «no se puede registrar aún una cifra definitiva debido a certificados que todavía terceros pueden presentar». «Esta situación de virtual cesación de pagos obligó a instrumentar medidas urgentes para evitar poner en jaque el funcionamiento básico (compra de cloro, potabilizantes), debido al caos operativo imperante, a partir de un servicio con severas deficiencias en su infraestructura», agregaron.

Por otra parte, en el informe al que tuvo acceso #LaGarcía, se indicó que la gestión de Sardella «concentró recursos económicos, especialmente, en tres obras: la Construcción de la Planta Depuradora de Líquidos Cloacales Primera Cuenca-Bahía Blanca; la Construcción de la Planta Depuradora de Líquidos Cloacales de General Rodríguez; y la Rehabilitación de la Planta Potabilizadora Donato Gerardi de Punta Lara. Para ello, la empresa invirtió $3.656 millones + IVA».

Según el informe, «ese dinero se obtuvo a través de un incremento tarifario autorizado por la ex gobernadora a principios de 2016». Igualmente, se aclara que, «los montos invertidos demuestran el incumplimiento» del decreto de creación de la empresa ABSA, y denuncian que existió «un alto grado de irresponsabilidad institucional al descuidar en paralelo, labores esenciales que provocaron el deterioro de la infraestructura y puso en riesgo la salud de la población servida».

Finalmente, el lapidario informe destaca que durante el último año de gestión de Vidal hubo «exorbitantes gastos sin justificación»: «La inversión que aún no se pudo precisar en cifras del equipamiento de ese edificio; el alquiler de una oficina en Esmeralda y Paraguay (CABA) por $556.380, de uso exclusivo del ex presidente (más la compra de un mobiliario en el que aún no se pudo precisar la cifra); la adquisición en moneda extranjera de muebles (marca Herman Miller) para el sector de Presidencia por 12.555 dólares; también en moneda extranjera fue la adquisición de un sistema informático con obligaciones futuras de cargos en dólares por mantenimiento y licencias (aún no se puedo establecer el monto total de la operación); y la compra de los siguientes vehículos para uso de Presidencia: una Camioneta TOYOTA SW4 4×4 SRX 2.8 TDI 6A/T Modelo 2016, a Kansai Concesionario Toyota, en $3.251.200.-; una Camioneta AMAROK 2.0 TDI 180 CV 4×4 HIGHLINE Modelo 2016, a la concesionaria Dietrich, en $1.864.004.-; y tres Camionetas Chery Tiggo 2.0 CONFORT, compradas a CHERY SOCMA, en $550.000 cada una, total $1.650.000», enumeraron desde ABSA.