Las mujeres cobran un 27% menos que los hombres

Según el estudio “Más precarizadas y con menos salarios”, publicado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la paridad en términos de ingresos constituye una de las principales desigualdades económicas que afecta a las mujeres. Si se consideran los ingresos de la ocupación principal (aquellos compuestos por la principal actividad laboral) la brecha se ubica en el 27%. Es decir, que las mujeres perciben ingresos laborales 27% más bajos que los varones.

“Uno de los principales mitos en cuanto al origen de la brecha es que la misma se debe a que las mujeres perciben menor remuneración a igual tarea realizada por varones (práctica prohibida por ley). Lo cierto es que esta práctica per se no explica el fenómeno macro. Si bien es cierto que estos casos de discriminación existen, otros fenómenos resultan determinantes: la desigual distribución entre trabajo productivo y reproductivo, la mayor informalidad laboral y penalización de las profesiones del cuidado. Allí deben apuntar las políticas públicas”, sostiene el informe

Por otra parte, las mujeres realizan la mayor parte del trabajo reproductivo en los hogares, dedicando casi cuatro horas diarias más que los varones a las mismas. Por trabajo reproductivo se entienden las tareas domésticas asociadas al sostenimiento del hogar (lavar, cocinar, planchar, etc. y las tareas de cuidado de los hijos, adultos mayores y la propia pareja). En efecto, mientras que las mujeres destinan 5,7 horas diarias al trabajo reproductivo, los varones destinan sólo 2

Esta presión de las tareas reproductivas sobre las jornadas femeninas las posiciona en desventaja a la hora de insertarse en el mercado laboral, pudiendo dedicar menos horas al trabajo productivo y remunerado y por ende obteniendo menores ingresos. El cuadro N°1 muestra la distribución de horas trabajadas por condición de actividad entre varones y mujeres para el segundo trimestre de 2013. Las trabajadoras ocupan un total de casi 10 horas semanales menos en trabajo productivo y casi 25 horas adicionales de trabajo reproductivo no remunerado que sus pares varones.

En total, las mujeres trabajadoras dedican 15 horas semanales adicionales si se considera el total de trabajo productivo y reproductivo.

Los factores sociales y culturales quedan de manifiesto cuando se analizan las diferencias entre el tiempo dedicado al trabajo reproductivo entre varones y mujeres inactivos. Los varones inactivos dedican solamente 16 horas promedio al trabajo reproductivo y las mujeres lo hacen en 46 horas promedio.