Las mujeres saben

Miles de mujeres marcharon en el centro de la Capital Federal en el marco del quinto #NiUnaMenos y en contra de la violencia machista. La movilización, que se replicó en varias ciudades del país, tuvo su epicentro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde las columnas se desplazaron desde el Congreso hasta la Casa de Gobierno.

Los principales ejes de la manifestación rondaron en torno al «fin de las violencias sexistas» y la declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género. También estuvo presente el reclamo por el tratamiento y la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, cuyo proyecto volvió a presentarse la semana pasada en el Congreso de la Nación.

El fotoperiodista Sebastián Miquel retrató son su cámara algunos momentos de la manifestación.

En tanto, Lucía García Itzigsohn reportó para #LaGarcía desde la Plaza de Mayo, donde se calcula que hubo más de 100 mil personas que gritaron al unísono «Vivas Nos Queremos».

Desde la organización, indicaron en la víspera de la marcha que «en el momento de mayor precarización de nuestras vidas, por quinta vez, volvemos a gritar Ni Una Menos. Porque todos los días vemos cómo la violencia económica hace implosión en las casas y en los barrios, sobre nuestros cuerpos».

En este marco, se conocieron los datos del informe anual de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema, que registró que en 2018 hubo 278 víctimas víctimas de violencia de género (255 mujeres asesinadas, cuatro travesticidios y transfemicidios y 23 femicidios vinculados). Según el reporte, en el 83% de los casos existía un vínculo anterior entre víctima y victimario.

En el documento completo leído en la Plaza de Mayo, el colectivo Ni Una Menos expresó sus críticas al ajuste económico implementado por Mauricio Macri y expresó su repudio a los recortes en el Instituto Nacional de las Mujeres, que dirige Fabiana Túñez.

«Estamos acá una vez más para tomar las calles y manifestarnos, para decir basta de violencia económica, sexista, racista y clasista contra las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, gordes e intersex; de la clase trabajadora: ocupades, desocupades, precarizades, piqueteres y de la economía popular, visibilizando especialmente a las mujeres indígenas, originarias, afroargentinas y negras en pos de empezar a saldar la deuda histórica para con ellas y todas las identidades vulneradas por el capitalismo patriarcal y el modelo económico de Mauricio Macri y la alianza Cambiemos, sostenido por su gobierno y los gobiernos provinciales que precarizan nuestras vidas y profundizan todas las desigualdades y las opresiones», pudo leerse en el principio del documento.

Asimismo, desde la organización identificaron al feminismo como «un movimiento antiimperialista, anticapitalista, antipatricarcal, anticlerical, antiracista, antibiologicista y antineoliberal». Además, reclamaron la declaración de «la emergencia en violencia de género en el país» y recordaron que «desde la primera movilización por Ni Una Menos en 2015, hubo alrededor de 1193 femicidios». «Basta de violencia hacia las mujeres, travestis, trans y no binaries. Presupuesto para la construcción de los refugios que contempla el Plan Nacional de Erradicación de la Violencia hacia las Mujeres. Asistencia legal y psicológica para víctimas de violencia», reclamaron.

Respecto a la legalización del aborto, desde Ni Una Menos instaron «a las dos cámaras del poder legislativo la aprobación del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Aborto legal ya. No hay Ni Una Menos con muertas por abortos clandestinos».

Cabe recordar que el movimiento NUM surgió en 2015 en la Argentina y se extendió al mundo para reclamar contra las violencias de género. La primera movilización fue el 3 de junio de 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, la adolescente embarazada de 14 años que fue asesinada a golpes y enterrada por su novio en Santa Fe.