«Lo de Vanderbroele sólo se explica por el lawfare»

La exempleada del Programa de Protección de Testigos, Patricia Isasa, consideró que el escándalo por el pago con dinero público al «arrepentido» Alejandro Vanderbroele por acusar a Amado Boudou se enmarca en la persecución judicial a opositores que implementó el Gobierno de Mauricio Macri. La arquitecta, que estuvo cautiva durante la última dictadura cívico militar, explicó cómo se desvirtuó la lógica de ese organismo judicial en los últimos cuatro años.

A propósito de las controversias que surgieron luego de que se conociera que el empresario Alejandro Vanderbroele conformó un hotel boutique con el dinero que recibió por declarar en contra del exvicepresidente Amado Boudou, Isasa opinó que se trata de «un caso tan escandaloso como delictual» y explicó que «no se justifica que lo hayan puesto en el Programa de Protección de Testigos porque no es un caso de trata, no es un caso de crimenes de lesa humanidad ni de tráfico de estupefacientes». «Si lo querían justificar diciendo que acusaba a un vicepresidente, hay que recordar que (Fernando) De la Rúa y su jefe de Policía fueron juzgados por los crímenes del 19 y 20 de diciembre y no hubo testigos protegidos», añadió.

En una charla que mantuvo con #LaGarcía y que se emitió en el programa «La Mañana» de la AM750, Isasa indicó que «haberle dado una ayuda económica exorbitante a una persona que además tiene recursos económicos propios es delictual». «Esto se explica por lawfare: Vanderbroele era un testigo imputado y creo que en el Juzgado le dijeron ‘O sos imputado y vas preso, o decís tal y cual cosa sobre Boudou y te ponemos en el Programa y además te damos un montón de dinero’. Es por eso que Macri se preocupó tanto por reubicar este Programa fuera del ámbito del Ministerio de Justicia porque sabía que esto iba a saltar», cuestionó.

En este marco, advirtió que el de Vanderbroele «no es el único caso» y subrayó que «hay que investigar a Centeno, a Fariña y tantos otros casos más».