Macri bochó a Ramos Padilla

El presidente Mauricio Macri impidió que el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, sea seleccionado como titular del Juzgado Federal Nº1 de La Plata pese a haber obtenido el puntaje más alto en la evaluación a cargo del Consejo de la Magistratura y envió al Senado el pliego de Laureano Durán, que había quedado en tercer puesto. La decisión del Gobierno se vincula al malestar frente a la investigación que tramita en Dolores sobre la banda ilegal de espías integrada por Marcelo D’Alessio, que instruye Ramos Padilla y que tiene como principales sospechosos a Carlos Stornelli, Elisa Carrió, Mariana Zuvic y Paula Oliveto, todxs ellxs afines al oficialismo.

Según se registra en el Consejo de la Magistratura, el juez federal de Dolores había totalizado 183,5 puntos sobre 200 en el examen escrito y de antecedentes en el concurso para cubrir el tribunal platense en vacancia desde la muerte de Manuel Blanco en 2014. El puntaje logrado por Ramos Padilla encabezó la lista de los postulantes: en segundo lugar se ubicó el secretario letrado del Juzgado Federal Nº3 de La Plata, Jorge Di Lorenzo, y en tercer lugar recién aparece Laureano Durán, que actualmente se desenvuelve como secretario letrado de la Cámara Federal de Mar del Plata.

El Juzgado en cuestión es clave porque tiene competencia electoral y resuelve las denuncias reportadas durante los comicios, además de aprobar las alianzas electorales y las candidaturas. Luego de la muerte de Blanco, el cargo fue subrogado por el propio Durán, que fue reemplazado por la jueza María Servini, que renunció en diciembre de 2016 en medio de denuncias de aprietes por parte del macrismo. Luego, el cargo lo ocupó el Adolfo Gabino Ziulu en dos oportunidades: entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, y desde noviembre de 2017 hasta la actualidad. En el medio se desempeñó el juez federal de Tres de Febrero, Manuel Culotta.