Marino: “Argentina se convertiría en el primer país del mundo en comercializar trigo transgénico”

La resolución 41/2020 de la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura de la Nación autorizó la comercialización del trigo HB4 capaz de tolerar situaciones de sequía y salinidad.

La noticia provocó rechazos no sólo de parte de los referentes y organizaciones ambientales sino también del campo de la ciencia. Ante esta problemática el investigador del CONICET, Damián Marino, expresó: “Venimos de un historial de transgénicos en Argentina muy fuerte. El consumo de pulguicidas se multiplicó un mil porciento”.

Además, agregó: “Las consecuencias del ambiente se han deteriorado en los últimos 20 años”.

En diálogo con La García en la Patriada el profesor de la Universidad Nacional de La Plata, Damián Marino, dejó en claro que “un sistema transgénico como del trigo, es importante preguntarse, primero: si es necesario transformarlo en un producto comercial. Segundo, si está acorde a normativas y tecnología actuales”.

Además, agregó: “Pensar en el trigo, es pensar en la cultura Argentina. Es un tema de alta sensibilidad social”.

Por otra parte, Marino, enfatizó: “Argentina se convertiría en el primer país del mundo en comercializar trigo transgénico, con esta medida”.


Sobre la posible comercialización de este trigo transgénico, Marino, dejó en claro que el “poder ejecutivo y el ministerio de agricultura dejan en claro que la comercialización queda a expensas de la decisión de Brasil”. Y remarcó que el gobierno de Bolsonaro “no se expidió” desde el punto de vista formal.

Por otra parte, agregó: “hoy, en Argentina, hay miles de hectáreas sembradas con este trigo. Se está generando con fines de investigación, pero una cosa es hacer una o dos y otra es hacer miles”.

El químico ambiental, Damián Marino, explica que el glufosinato de amonio, asociado a la flamante semilla modificada genéticamente, es más tóxico que el glifosato. “En los próximos diez o quince años la situación va a ser grave, porque al cóctel de glifosato y otros pulguicidas le vamos a agregar el glufosinato”.

Por último en diálogo con La García en la Patriada, el doctor en Ciencias Exactas, expresó: “Estamos frente a una situación donde se realizan presiones ambientales. Tendríamos que estar discutiendo que políticas de estados hacemos para preservar el suelo, no para seguir metiendo sustancias genéticamente modificadas”.