“Mi hijo es insulinodependiente y puede convulsionar, pero no me permiten dar clases virtuales”

Mientras el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sigue incumpliendo con el DNU que suspende la presencialidad en las escuelas, se conocen nuevos casos de docentes que deben asistir a las aulas a pesar de convivir con personas de riesgo. Uno de los casos es el de Luciana Mayorga, maestra de inglés de la Escuela 15 del Distrito Escolar 19, en Villa Soldati. Es jefa de hogar y vive con su hijo de 13 años insulinodependiente. A pesar de hacer varias presentaciones, las autoridades no contemplan su caso. “Mi nene tuvo el debut diabético el 14 de enero de 2021 y estuvo 12 días internado, el tratamiento para encontrar la dosis correcta de insulina lleva un año para que se regularice. Su organismo está adaptándose al cambio. Puede convulsionar, puede tener desmayos y es necesario hacerle rescate”, le dijo la docente a #LaGarcía.

Mayorga presentó varios pedidos en diferentes organismos del Ministerio de Educación porteño: Gerencia Operativa de Lenguas en la Educación, Supervisión y a las autoridades del distrito educativo. Sin embargo, su pedido fue desoído. “No es que yo pido no trabajar, sino hacerlo de forma remota para poder estar con mis hijos. Sobretodo porque mi nene requiere cuidados especiales, no es que puede quedar a cargo de cualquier persona porque tiene que inyectarse insulina, medirse. De repente hace hipoglucemia o hiperglucemia y hay que hacer rescate. Le puede llegar a bajar la hipoglucemia a 34 que es muy poco. La persona que queda a cargo de mis hijos tiene que ser una persona que sepa. Además, mi miedo es quién entra a mi casa, estamos en pandemia. Eso implica un riesgo de contagio. Presenté un pedido para quedar eximida del trabajo presencial y la respuesta fue negativa, sin ningún detalle”, comentó.

La docente no está vacunada y tiene a sus dos hijos exceptuados de la presencialidad. El mayor porque es de riesgo y el menor, de 8 años, por ser conviviente. Sin embargo, su caso como docente no es contemplado. Según las disposiciones del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, el personal de Educación no tiene dispensa por convivir con personas de riesgo. Luciana se traslada en transporte público desde su casa en Villa Celina, en La Matanza, hasta Villa Soldati, en Capital. “Yo no tengo auto, viajo en colectivo, que a veces no para porque viene lleno. He intentando ir caminando a la escuela pero es una hora, al principio lo hacía pero tenía que pasar por la villa y zonas inseguras. Me han robado”, comentó.

“Tengo que salir a trabajar de esa manera y hay cuestiones que no se cumplen de esa escuela, no hay ventilación cruzada, pasamos frío. No se tiene en cuenta nada. Yo tengo 38 años y la única respuesta es que soy una persona joven y sana. Tiene otro hijo de 8, los dos están dispensados de ir a la escuela. El más grande por ser de riesgo y el chiquito por ser conviviente. tengo mis dos hijos y tengo que salir a trabajar . Desde febrero pedí que se me extienda el permiso de ausencia extraordinario y nunca tuve respuesta favorable”, agregó.