No mejores, más desiguales

La red Oxfam advirtió sobre el impacto desigual de la pandemia de coronavirus en América Latina e informó que, desde el inicio del confinamiento en la región, hubo «8 nuevos milmillonarios» en el continente. Además, reportó que «las personas más ricas han aumentado su fortuna en 48.200 millones de dólares desde marzo de 2020, lo que equivale a un tercio total de los paquetes de estímulo de todos los países de la región».

En el informe, titulado «Quién paga la cuenta», se detalla que «la región ha visto surgir un nuevo milmillonario cada dos semanas desde marzo, mientras que millones de personas siguen luchando contra la enfermedad, dificultades económicas extremas y por poner comida en la mesa durante los confinamientos, con los hospitales al borde del colapso».

En este marco, desde la red de organizaciones remarcaron la importancia de instituir «un impuesto sobre el patrimonio neto de las personas más ricas» ya que permitiría recaudar «al menos 14.260 millones de dólares, 50 veces más de lo que ahora se estaría recaudando sobre esta élite de grandes fortunas». A la vez, indicaron que la riqueza de este sector de la sociedad «ha crecido un 17 por ciento desde mediados de marzo».

Según Oxfam, «se estima que has 52 millones de personas se convertirán en pobres» tras la pandemia, mientras que otrxs «40 millones» perderán sus empleos hacia finales de año. «La pérdida de ingresos fiscales para este 2020 podría rozar el 2 por ciento del Producto Interno Bruto de la región», lo que equivale «a 113.391 millones de dólares» o «al 59 por ciento de la inversión pública en toda la región», señalaron desde la organización.

bp-quien-paga-la-cuenta-covid-19-270720-es

En concreto, Oxfam propone «un impuesto sobre los patrimonios netos a partir de 1 millón de dólares y con la primera vivienda exenta hasta 300 mil dólares». Asimismo, plantea que sea «progresivo» y que se apliquen «los siguientes tipos marginales: 2% para los patrimonios netros de entre 1 y 50 millones de dólares; 3 por ciento para los patrimonios netos de entre 50 y 100 millones de dólares; y 3,5 por ciento para los patrimonios netos por encima de los 100 millones de dólares».

«Con el diseño actual de impuesto al patrimonio neto, existente en tan solo tres países, en el mejor de los casos se recaudaría un máximo de 281 millones de dólares», indicaron desde la red de organizaciones. En el mismo sentido, explicaron que «si se aplicara en todos los países un impuesto extraordinario a las grandes fortunas con carácter progresivo, se podría recaudar hasta 14.260 millones de dólares», es decir, «50 veces más».

En tanto, desde Oxfam indicaron que «la crisis no puede convertirse en la oportunidad de un grupo de empresas para obtener utilidades extraordinarias» y señalaron que «esta situación absolutamente inusual justifica la creación de un impuesto a los resultados extraordinarios de grandes corporaciones». Por caso, mencionan la situación de la empresa de e-commerce Mercado Libre, que en medio del aislamiento creció «por encima del 60 por ciento entre enero y junio de este año».

A esta lista pueden agregarse la farmacéutica Pfizer, con ganancias del 31 por ciento, o «algunas empresas como Microsoft o Tesla» que tuvieron buenas repercusiones en su cotización bursátil.

La propuesta de Oxfam busca «recuperar una iniciativa que ya estuvo en marcha en tiempos de guerra en Estados Unidos, Reino Unido o incluso en España» y que grava «al 95% solamente el tramo de utilidades o resultados enteramente consecuencia de esta crisis». «Son ingresos tributarios adicionales que podrían destinarse a mitigar el desplome de los recursos públicos y a apoyar la generación de empleo y actividad de las empresas más vulnerables o delos sectores de la economía informal», explicaron desde la red.