Otro fallo que beneficia a un genocida

La Cámara Federal de Casación Penal anuló este jueves el fallo que le negaba la prisión domiciliaria al genocida Luis Ambrosio Navarro y dispuso que se dicte una nueva sentencia en la que se pondere su estado de salud en el marco de la pandemia de coronavirus.

La decisión fue tomada por mayoría con los votos de los jueces Guillermo Yacobucci y Carlos Mahiques, mientras que el tercer juez, Alejandro Slokar, votó en disidencia, tras considerar que el condenado recibe un adecuado tratamiento a sus dolencias en el penal de Ezeiza donde se encuentra detenido.

En el fallo, al que accedió #LaGarcía, el juez Yacobucci sostuvo que la resolución que había dictado el Tribunal Oral Federal 5 «luce arbitraria en tanto consideró sólo fragmentaria y parcialmente los supuestos del caso y, en ese marco, se advierte que la decisión recurrida carece de un fundamento discursivamente sustentable y sólo exhibe una motivación dogmática y aparente».

323-20 NAVARRO

Además, destacó que Navarro «tiene 67 años» y «presenta diversos problemas de salud (se encuentra en tratamiento por hepatitis b y c, padece de diabetes y dislipemia)» y señaló que el informe médico indica que «al momento actual no cursa enfermedad infectocontagiosa, no obstante a esto, por la patología de base es un paciente de riesgo alto en caso de infección Covid-19».

En la misma línea, el juez Mahiques sostuvo que «la edad de Navarro, pero, especialmente, su situación de salud -en particular la existencia o no de EPOC- resultan datos significativos para concretar un juicio de razonabilidad sobre los mecanismos de restricción y seguimiento que exige la prisión cautelar».

Por otro lado, en su disidencia, el juez Slokar afirmó que en la acordada con la que Casación recomendó a los tribunales inferiores adoptar medidas alternativas al encierro se exigió «meritar con extrema prudencia y carácter sumamente restrictivo la aplicabilidad» de esas disposiciones a casos de «delitos graves, conforme normas constitucionales, convencionales y de derecho interno, según la interpretación que el órgano jurisdiccional haga en cada caso».

Slokar destacó además que Navarro se encuentra condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad y que sus patologías, «en la actualidad, aparecen sometidas al control y tratamiento prescripto por los médicos tratantes».

Además destacó también que «el sector del establecimiento carcelario en donde está alojado Navarro se encuentra subpoblado», y señaló que la situación excepcional de pandemia conlleva el riesgo de que bajo su pretexto se encubran actos de impunidad tiene proyección compromisoria internacional.

Cabe recordar que el genocida Navarro era aviador naval e integró el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA entre 1978 y 1979. Se lo juzgó y fue condenada a prisión perpetua por su participación, como coautor, en los vuelos de la muerte.

Además, recibió condenas por más de 150 hechos calificados como privaciones ilegitimas de la libertad agravadas; imposición de tormentos con el propósito de obtener información o quebrantar su voluntad, agravados por haber sido cometidos en perjuicio de perseguidos políticos; 21 homicidios agravados por haberse realizado con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas y 4 casos de sustracción, retención u ocultación de un menor de diez años de edad.

Entre las víctimas por las que fue condenado, se encuentran Franca Jarach, Sebastián Rosenfeld; Miriam Lewin, Carlos Lordkipanidse, Thelma Dorothy Jara de Cabezas, Juan Cabandié, Alicia Elena Alfonsín de Cabandié, Héctor Osvalo Polito y Jorge Lewin.

La misma sala II de Casación deberá resolver pedidos de prisión domiciliaria de otras defensas de los condenados de la causa ESMA, entre ellos los casos de Alfredo Astiz, Jorge «Tigre» Acosta y Adolfo Donda.