Recuperaron el Salón de las Mujeres Argentinas

El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, encabezó este viernes la reinauguración del Salón de las Mujeres Argentinas en la Casa de Gobierno. Junto a él estuvieron la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, y la socióloga Dora Barrancos.

El espacio celebra a mujeres que han dejado su huella a lo largo de la historia argentina y contiene cuadros de Eva Perón, Lola Mora, Alicia Moreau de Justo y Victoria Ocampo, entre tantas otras referentes. Durante su Gobierno, el expresidente Mauricio Macri había desarmado esta sala y había montado varias oficinas que estaban bajo la órbita de Marcos Peña.

Cabe recordar que el Salón de las Mujeres Argentinas fue inaugurado durante la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, quien hizo de ese lugar su favorito a la hora de encabezar actos de Gobierno.

La reinauguración de este espacio se enmarca en una serie de eventos que el Gobierno impulsa esta semana en la víspera del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el próximo domingo 8 de marzo. Presenciaron la actividad las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, diputadas, senadoras, gobernadoras, intendentas y funcionarias judiciales.

En un breve discurso, Cafiero sostuvo que hoy «resignificamos este lugar con una agenda de reconocimientos, como lo había hecho Cristina en su presidencia» y reivindicó que «como volvimos para ser mujeres le agregamos el reconocimiento a la diversidad». La frase hace referencia a un lapsus que tuvo el Presidente Alberto Fernández durante un acto posterior a su asunción en la Plaza de Mayo: «Volvimos para ser mujeres», había dicho el pasado 10 de diciembre.

«Vinimos a reparar el daño simbólico, cultural y económico del macrismo y buscamos ampliar derechos y nuevos horizontes», sostuvo el Jefe de Gabinete, que consideró que «el presidente y la vicepresidenta amplían la agenda» para lograr que eso suceda.

A su turno, Dora Barrancos reconoció estar «emocionada» y añadió que «la idea de recuperar el Salón fue de Alberto Fernández». «Él urdió la trama de la reconstitución de algo que estaba depredado, en las peores condiciones», resaltó.

Para la referente feminista, “hay una continuidad fotográfica, no están todas las que quisiéramos, hay omisiones, pero hay un reconocimiento que ha comenzado». En este marco, calificó como “momentos notables” dos leyes sancionadas en el gobierno de CFK: el Matrimonio Igualitario y la Identidad de Género. “Estamos en un cambio de época, van a venir una serie de normas que traerán mayor equidad entre todos los géneros”, cerró.

La ministra de las Mujeres, Elizabeth Gómez Alcorta, pronunció las palabras finales y agradeció a Barrancos y a la politóloga Cecilia Nicolini “por haberse puesto a los hombros esta empresa”. A su vez, ponderó la inauguración original, encabezada “no por cualquier mujer, sino por la primera mujer electa presidenta de la historia argentina, que decidió montar e inaugurar este hermoso salón para conmemorar a las mujeres del Bicentenario, gente que con sus luchas y sus raíces nos parieron a todas y nos siguen pariendo, nos antecedieron en las luchas por más derechos”.

Citando una idea de Rodolfo Walsh, Gómez Alcorta subrayó que «nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan”. «La Historia estuvo en manos de los varones de las clases dominantes, que nos sacaron a nuestras libertadoras, como Machaca Güemes, que nos vuelven hermanas con sus sables y tambores, cada lucha se vincula con las anteriores y posibilita otras», agregó.

En este sentido, la funcionaria aclaró que «sin Evita no estaríamos acá ni Cristina hubiera podido inaugurar este salón». «Si algo nos han enseñado es que la memoria nos obliga a saber de dónde venimos, por eso nos señalan a las generaciones más jóvenes el camino al futuro para seguir pensando más derechos, más pluralidad, más géneros, que no nos alcancen las letras para sumar más al colectivo LGBTQUI», comentó.

Por último, Gómez Alcorta mencionó que la lucha feminista «permitió ejercer el derecho al voto, al divorcio, a querer elegir si ser madres o no; muchas no están acá, peor las llevamos en el corazón y nos guían todos los días».