Responsabilidad es el opuesto de “Infectadura”

Personalidades de la política y referentes sociales identificadxs con el macrismo publicaron este fin de semana una polémica solicitada en la que sostienen que el país atraviesa una “infectadura”. Con el acompañamiento de un puñado de apenas 30 científicxs, lxs firmantes acusaron al Gobierno Nacional de aplicar “una versión aggiornada de la ‘seguridad nacional’” y construir “un eficaz relato legitimado en expertos seguramente acostumbrados a lidiar con escenarios que se asemejan a situaciones de laboratorios y ratones de experimentación, pero ignorantes de las consecuencias sociales de sus decisiones”.

Entre las personas que adhieren a este documento, se destacan el exsubdirector macrista de Radio Nacional, Pablo Ciarliero, que en su momento fue repudiado y declarado “persona no grata” por lxs trabajadores de la emisora, luego de que defendiera públicamente los despidos en los medios públicos. Incluso, Ciarliero llegó a acusar a lxs empleadxs de generar “terrorismo” y filmó una asamblea, generando intimidación en lxs participantes.

La carta, que se titula “La democracia está en peligro”, fue firmada por los tradicionales intelectuales que acompañan al macrismo, como Juan José Sebreli (que la semana pasada convocó públicamente a una “rebelión” contra el aislamiento), Santiago Kovadloff y Federico Andahazi. Además, pusieron su rúbrica la extitular del Instituto Nacional de las Mujeres, Fabiana Túñez, el actor Luis Brandoni, el exdirector del Teatro Colón, Darío Lopérfido y la investigadora del CONICET, Sandra Pitta.

Asimismo, la abogada de Margarita Stolbizer y columnista de Luis Majul, Silvina Martínez, también sumó su firma en la solicitada. La letrada es una de las figuras centrales de los medios opositores al kirchnerismo y se especializa en llevar a la Justicia los relatos que se construyen en los canales de TV.

Según el documento, “el equilibrio de poderes ha sido desmantelado” y “la Democracia está en peligro, posiblemente como no lo estuvo desde 1983”. “El Congreso funciona discontinuado y la Justicia ha decidido una insólita extensión de la feria, autoexcluyéndose de la coyuntura que vive el país”, puede leerse en el texto.

Además, se reclama que “se desestimó el planteo de testear, rastrear y aislar casos”, y “como única explicación se exhibieron logros parciales, al compararse erróneamente con otros países”. Finalmente, desde el macrismo convocaron “a contener los desbordes autoritarios del Gobierno y estar atentos para frenar los avances arbitrarios del poder gubernamental”.